Latitud 6

 

Alfons Enjuanes

Trio

 

por Jesús Santana

 

 

Tu nuevo trabajo discográfico está editado por el sello del Taller de Musics de Barcelona y    lo has grabado en compañía de Horacio Fumero al contrabajo y de Peer Wyboris, dando       forma a un repertorio bastante plural en el que haces un recorrido por una representativa     colección de temas standards a los que añades una canción del dúo Lennon & McCartney y   tres composiciones propias.                                                                                                        

 

Hacia tiempo que tenía en mente el hacer un disco en el que hubiera temas standards porque             es justamente lo que no había hecho de una manera abundante en mis dos discos anteriores los        cuales tenían planteamientos muy diferentes en cuanto a repertorio y formación ya que en el primer     disco hago una revisión de la música de Wayne Shorter en formación de cuarteto con tres grandes      músicos como son Horacio Fumero, Peer Wyboris y Albert Bover y en el segundo la     base son las   composiciones propias, añadiendo al cuarteto la colaboración del excelente trompetista Chris Kase.    También he buscado en este último trabajo un cierto contraste entre los standards y el resto de las     composiciones pero sin alejarme demasiado de la coherencia estética de todo el trabajo                                                  

 

My romance, de Richard Rodgers & Lorenz Hart, es una pieza muy ligera y melódica que       representa la mejor carta de presentación que podría tener este proyecto, con los tres            interpretes moviéndose con gran soltura y swing a lo largo de la partitura original. Tu            guitarra soporta el mayor peso del tema hasta la llegada del solo de Horacio Fumero, que     como siempre deja claro el por qué es uno de los grandes contrabajistas de nuestro jazz.     

 

Una de las cosas que te planteas cuando tienes los temas grabados y de igual manera cuando das    un concierto es la de con que tema empiezas y en este caso My Romance me parecía un tema a     medio tiempo muy adecuado ya que todo él va fluyendo de una manera muy relajada y swingueante   (habrá que añadir el verbo swinguear al diccionario) definiendo perfectamente la idea general de este   cd. Entrando mas en detalles he de decir que en la parte final de mi solo utilizo una técnica que no   había utilizado antes en mis dos discos anteriores que es la de improvisar con los acordes y que voy  usando puntualmente a lo largo de este trabajo y que dan paso en este tema a un solo muy bonito de Horacio Fumero, músico de una sensibilidad como pocos y en el que demuestra perfectamente su     gran talla                                                                                                                                     

 

La primera composición original que aportas al disco es Habana; y como su propio nombre    indica, trae consigo un cambio considerable de estilo respecto al tema anterior con un          registro que sin llegar a ser abiertamente latino, si que permite disfrutar de la fantástica        labor de Peer Wyboris a la batería, marcando en todo momento el tiempo que necesita el     crecimiento de la pieza y los diferentes cambios a los que es sometida por tu guitarra. El       dúo  que se entabla entre la batería y el contrabajo de Horacio Fumero es magistral y se       nutre de diversas fuentes, el primero lo hace en la latina y el segundo en la tradición             jazzistica, lo  que no deja de ser una curiosa contradicción si nos atenemos                            exclusivamente a la procedencia de ambos                                                                                                                                                                                           

 

Con Habana buscaba un toque latino en el marco de una sucesión de acordes standard para               Ir marcando esos contrastes que te hacen permanecer la atención durante la escucha del disco. La    estructura del tema es de 32 compases con una introducción de 16, el motivo de la cual repitiéndose  después del primer coro y al final del tema.Cuando tocas con otros músicos una de las cosas que      buscas aparte de la calidad individual es la capacidad de entendimiento no solamente musical sino     también en un ámbito mas gene ral que hace que se cree un clima idóneo para la creación musical y  Peer y Horacio son un buen ejemplo de ello que viene avalado por una larga trayectoria tocando juntos y demostrándose   de una manera particular en el diálogo que establecen ambos durante su solo        alternado y que es uno de los grandes momentos de este disco sin lugar a dudas.                                              

 

 

Emily es una bella balada de Johnny Mandel & Johnny Mercer; elegante en cada una de sus notas y sofisticada en la forma. Tras su escucha se hace evidente la pasión que sentís los       tres por los tiempos medios, ya que camináis sobre ella como de puntillas, como                    acariciándola; disfrutando del momento.                                                                                  

 

Una de las cosas que quería es que hubieran algunos temas a compas de ¾ un poco en la linea que   comentaba antes de ir rompiendo con la monotonia de estilos y tempos.Emily es un tema de 40         compases con lo que se sale un poco de la estructura tradicional. De este tema yo había oido sobre   todo las extraordinarias versiones del pianista Bill Evans a tiempo mas rápido. En esta ocasión he      preferido tocarlo de una manera mas lenta y creo que el resultado final ha sido de una gran sutileza. 

 

Del pianista McCoy Tyner recuperáis Blues for Gwen, imprimiéndole un ritmo muy vivo y        dinámico. Es curioso como, a pesar de la complejidad de la pieza, ésta parece sencilla en     las manos de la sección rítmica; mientras tu guitarra se abre a la improvisación y a la            búsqueda de nuevas formas de  expresión, alternando un  sonido más eléctrico con otro más acústico; es decir, contestando tu mismo a cada una de las frases creadas con anterioridad,   como en un juego a dos voces.                                                                                                 

 

Desde el principio tenia claro  que en este trabajo tenía que haber algun blues y enseguida se me       ocurrió este en particular por su originalidad y porque solo lo había oido en el gran disco “inception” de Mcoy Tyner con nada mas y nada menos que Elvin Jones a la Bateria y Art Davis al Contrabajo y creo que era la manera de rescatar un tema injustamente olvidado. En el solo de Peer queda demostrada    claramente la gran altura de este  músico que es juntamente con Horacio toda una institución del jazz en el estado español. De ambos tengo  que decir que he aprendido muchisimas cosas.                    

 

Últimamente parece inevitable no acudir al cancionero de Lennon & McCartney a la hora de elegir un determinado repertorio para un disco de jazz. Algo que es muy fácil de entender,   gracias a las hermosas melodías que fueron capaces de escribir juntos para el famoso grupo de Liverpool y que aquí se refleja en And i love her.                                                               

 

El origen del jazz es totalmente popular y una de las claves de su éxito fue precisamente que cuando  la gente escuchaba cualquier standard a Miles Davis o John Coltrane se partia de algo que todo el      mundo ya conocia y eso tendia un puente con lo popular que daba a la vez una enorme vitalidad a esa música y es por eso que las canciones de los Beatles pueden hacer perfectamente esta función         porque las conoce mucha gente y porque muchas de sus canciones son extraordinariamente bellas.   En este sentido John Lennon y Paul McMcartney pueden ser una gran fuente de material como lo       fueron Richard Rodgers y Lorenz Hart entre otros. Sobre la versión de And i love her de este disco he  de decir que si bien he cambiado algunos acordes con respecto a la versión original, tambien he         mirado de no desvirtuarla excesivamente, quedando especialmente satisfecho del resultado final.      

 

Mal menor es la segunda pieza compuesta por ti en este disco y en ella planteas una prueba de fuerza a lo largo de todo su desarrollo imprimiéndole una aceleración constante y por       momentos  una manera de tocar   algo agresiva que desemboca en un dinámico solo de       Peer Wyboris.                                                                                                                           

 

La estructura de este tema es la de un blues menor pero con una melodía que no quería que sonara    demasiado a blues. Después de los dos coros del principio empieza el solo de guitarra con el único     acompañamiento de Peer a la bateria, estableciéndose un dialogo muy interesante entre los dos al      que acaba incorporándose magníficamente Horacio. Es quizás el tema que suena de una manera mas agresiva llegando a momentos de gran intensidad creando un fuerte contraste con la apacibilidad del    tema precedente y sobre todo con el que vendrá después.                                                              

 

Me ha sorprendido gratamente descubrir una balada como Polkadots and moonbeams de       Jimmy Van Heusen & Johnny Burke que, si te soy sincero, no conocía y que además               representa uno de los momentos de mayor delicadeza del disco.                                           

 

En todos mis discos siempre he querido la presencia de alguna balada muy lenta porque normalmente me encuentro muy a gusto con estos tempos ya que me puedo expresar de Una manera muy libre y   es donde se ve muy claro si tienes o no alguna cosa que decir. Es un tema con la estructura típica      AABA y en este caso buscaba alguna cosa diferente que fue la de hacer la parte B a compas de 6      tiempos con lo cual sonaba de una manera menos usual. Tienes razón en que es uno de los               momentos de mayor delicadeza del disco y tambien de los que hay mas interactividad, siendo la parte final del solo de guitarra antes de entrar al tema  uno de los instantes en donde hay un dialogo entre    los tres de mayor belleza produciéndose uno de esos momentos irrepetibles que hacen que el jazz     sea una cosa diferente en cada interpretación.                                                                                

 

Un antes y un después vuelve a tener tu firma y se aleja un poco del resto de la temática del   disco, con un sonido un tanto mestizo que combina varias tendencias rítmicas, apoyadas en   la maestría de Peer Wyboris que vuelve a estar increíblemente expresivo tanto en el toque   como en la creación de ambientes.                                                                                           

 

Esta es una de las canciones que me la imagino perfectamente  interpretada por algun cantante y que probablemente sea en la que mas se note la cantidad de influencias musicales que he recibido a lo     largo del tiempo y que pasan por el jazz, la bossa nova, el rock o la fusión. Habana y Un antes y un    despues son los temas que rítmicamente tienen un toque mas latino aunque con un enfoque muy        diferente. También el hecho de que en este, Peer toque con las escobillas hace que suene con una     gran delicadeza. Este es de los pocos temas que hicimos varias tomas y al final me di cuenta que      sonaba y caminaba mucho mejor metiendo menos cosas con la guitarra y dejando mas espacios        dejando claro que es tan importante lo que tocas como lo que dejas de tocar.                                   

 

El disco se cierra con una famosa composición de Frank Churchill & Larry Morey titulada       Someday my prince will come, donde una vez más se pone de manifiesto la actitud de            tres  músicos que disfrutan con lo que hacen y de su sinceridad a la hora de relacionarse       entre ellos. Algo que es fundamental para lograr la complicidad interpretativa alcanzada en  el disco y su gran homogeneidad, a pesar de estar basado en un repertorio que mira  en        tantas direcciones.                                                                                                                                                                                                                                              

 

Precisamente la actitud es una de las cosas que hacen que el grupo se una cosa homogénea y que   el clima sea el idóneo para que pasen cosas interesantes o al menos para mi es un requisito básico   para que la música supere el estadio de lo puramente técnico y vaya a algo mas profundo y esto con  Horacio y Peer  siempre lo he percibido, lo que es una prueba mas de su grandeza sin lugar a dudas.  Este clima idóneo hace que el nivel de entendimiento sea mas elevado y en este caso en particular se da la circuntancia que en un momento preciso de la Improvisación, los tres músicos pasamos a la      vez del compas  de tres tiempos al de cuatro sin que eso estuviera premeditado.                              

 

 

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